Cálculos renales: ¿cuánto sabes y cómo prevenirlos?

Pocas experiencias duelen tanto como un cólico renal, y sin embargo muchas personas llegan a urgencias sin saber qué les está pasando. Pon a prueba tus conocimientos con este quiz de ocho preguntas. Tapa las respuestas con la mano, contesta mentalmente y compara.

Pregunta 1. ¿Dónde suele sentirse el dolor típico de una piedra que baja por el uréter?

Respuesta: en la parte baja de la espalda, a un costado (zona del flanco), y se irradia hacia el abdomen inferior y la ingle. Suele ser un dolor intenso, en oleadas, que no mejora con ningún cambio de postura. A menudo se acompaña de náuseas, vómito y ganas frecuentes de orinar.

Pregunta 2. ¿Qué tipo de piedra es el más común?

Respuesta: las de calcio, sobre todo las de oxalato de calcio, que explican la mayoría de los casos. Otros tipos son las de ácido úrico, las de estruvita (asociadas a infecciones urinarias repetidas) y las de cistina, mucho menos frecuentes.

Pregunta 3. ¿Un cálculo siempre necesita cirugía?

Respuesta: no. Muchos cálculos pequeños, de pocos milímetros, salen solos con líquidos, analgésicos y seguimiento médico; en ciertos casos el médico puede añadir un fármaco que relaja el uréter para facilitar su paso. Los cálculos más grandes, los que no avanzan o los que causan infección u obstrucción requieren procedimientos como litotricia o ureteroscopia.

Pregunta 4. ¿Cómo se confirma el diagnóstico?

Respuesta: con la historia clínica, un examen general de orina (que suele mostrar sangre microscópica) y un estudio de imagen. La ecografía renal es muy útil porque no usa radiación y puede mostrar si hay dilatación del riñón; es habitual que quien recibe la orden médica abra el buscador y escriba ecografías cerca de mi para ubicar un laboratorio con horario disponible. En urgencias, cuando hace falta ver con precisión el tamaño y la ubicación de la piedra, el médico puede indicar una tomografía de baja dosis.

Pregunta 5. ¿Cuántos líquidos se recomiendan para prevenir recaídas?

Respuesta: la meta que manejan las guías urológicas es producir alrededor de 2 a 2.5 litros de orina al día, lo que para muchas personas equivale a beber entre 2.5 y 3 litros de líquido, ajustando por clima, ejercicio y condiciones médicas como insuficiencia cardiaca o renal. El agua simple es la mejor opción. Una orina de color amarillo muy claro es una pista práctica.

Pregunta 6. ¿Hay que dejar el calcio para evitar piedras de calcio?

Respuesta: no, y es un error frecuente. Reducir el calcio de la dieta puede aumentar el riesgo, porque el calcio de los alimentos se une al oxalato en el intestino e impide que se absorba. Lo que sí conviene limitar es la sal, que aumenta el calcio en la orina, y el exceso de proteína animal. Los suplementos de calcio solo deben tomarse con indicación médica.

Pregunta 7. ¿Cuáles son las señales de que no se debe esperar en casa?

Respuesta: fiebre o escalofríos con dolor de cólico, imposibilidad de orinar, vómito que impide tomar líquidos, dolor que no cede con la medicación indicada, sangre abundante en la orina, o antecedente de un solo riñón. En cualquiera de estos casos se trata de una urgencia.

Pregunta 8. ¿Es probable que vuelva a ocurrir?

Respuesta: sí. Se estima que alrededor de la mitad de las personas que han tenido un cálculo presentan otro en un lapso de cinco a diez años si no modifican sus hábitos. Por eso, tras el primer episodio, muchos médicos solicitan análisis de sangre y de orina de 24 horas para identificar la causa metabólica y personalizar la prevención.

¿Cómo te fue?

  • 7 a 8 aciertos: sabes lo esencial. Compártelo con quien tenga antecedentes familiares.
  • 4 a 6 aciertos: vas bien, pero repasa los mitos sobre el calcio y la hidratación.
  • 0 a 3 aciertos: no pasa nada, para eso sirve el quiz. Guarda este artículo.

Un plan sencillo para reducir el riesgo

  1. Mantén una botella de agua visible durante todo el día.
  2. Agrega limón o naranja natural al agua si te ayuda a tomar más; los cítricos aportan citrato, que dificulta la formación de piedras.
  3. Reduce los embutidos, las botanas saladas y los alimentos procesados.
  4. Modera la carne roja y los suplementos de proteína en polvo.
  5. Si tuviste piedras de oxalato, pregunta a tu médico por el consumo de alimentos muy ricos en oxalato, como espinaca cruda en grandes cantidades, acelgas, almendras o betabel; no hay que eliminarlos de forma automática.
  6. Mantén un peso saludable: la obesidad y la diabetes aumentan el riesgo de cálculos.

Una última advertencia

Los remedios virales para “disolver” las piedras, como jugos milagro, tés en exceso o suplementos de dudosa procedencia, no tienen respaldo y pueden ser peligrosos. Ante un dolor intenso en el costado, lo recomendable es acudir a valoración médica y seguir el tratamiento que se indique.